Información General
Los rayos ultravioletas (UV) que provienen del sol penetran la piel y son absorbidos por la epidermis, la dermis, y el tejido subcutáneo. Tanto bajo el sol o las lámparas de bronceo, la sobreexposición a los rayos ultravioletas tiene efectos nocivos para su piel. Nuestra piel contiene un pigmento llamado melanocito, el cual contribuye a la reproducción de las células de la epidermis. La radiación ultravioleta causa que el melanocito se oscurezca y sea visible después de unos días, haciendo que usted obtenga el color bronceado. Además, al exponer la piel al sol, químicos llamados oxiradicales son liberados, los cuales dañan directamente el tejido cutáneo. Con una exposición prolongada al sol se liberan grandes cantidades de oxiradicales que gastan nuestras reservas de antioxidantes. La acumulación de los oxiradicales daña las fibras de la piel, produciendo arrugas, sequedad y posiblemente cáncer de piel. Precisamente el melanoma es el cáncer más dañino de la piel producido por la transformación del melanocito.
Con el paso de los años nuestra capacidad de producir antioxidantes disminuye. Ésto hace que las manifestaciones de carácter maligno de la piel aparezcan normalmente en la edad adulta, a consecuencia de la predisposición y sobreexposición a los rayos solares. Esto quiere decir que el daño producido por los rayos solares no desaparece después de que los efectos dañinos (tales como quemaduras, enrojecimiento, molestias), se hayan ido, ya que dichos efectos se van acumulando progresivamente año tras año. Podemos decir que el cáncer de piel es la manifestación extrema de los rayos ultravioletas sobre la piel. La Organización Mundial de la Salud ha estimado que más de 2 millones de casos de cáncer de piel ocurren en todo el mundo cada año de los cuales 200,000 corresponden a melanomas de carácter maligno.
El cáncer de piel y el envejecimiento prematuro de la piel no son los únicos efectos dañinos del sol. La Organización Mundial de la Salud ha determinado que la sobreexposición a los rayos solares es responsable de un 20% de los 12 a 15 millones de casos de cataratas del mundo. La exposición prolongada a la radiación ultravioleta se asocia con casos de fotokeratis y fotoconjutivitis, y en algunas personas, con la degeneración de la retina, tal como es el caso de las máculas oculares. El exceso de sol también debilita el sistema inmunológico, posiblemente aumentando el riesgo de la adquisición de enfermedades infecciosas.
Precauciones Útiles
Las siguientes precauciones han sido preparadas por nuestros expertos en colaboración con la Sociedad del Cáncer, los Centros de Control de Enfermedades y la Agencia de Protección del Medio Ambiente de los Estados Unidos.
En la Playa:
Manténgase a la sombra la mayor parte del tiempo. Haga uso de sombrillas, árboles, sombras de edificios, toldos, sitios cubiertos, etc. Aplique lociones solares a menudo para protejerle de los rayos UV.
Observe el tamaño de la sombra que proyecta su cuerpo al sol. Si ésta es menor que usted, el riesgo de daño es alto.
Utilize gafas de Sol con filtro UV certificados.
Si desea nadar por un rato haga uso de una camisa, lo que le protejerá los hombros, pecho y espalda. Protéjase la cabeza con un sombrero si va a estar en el agua por más de 15 minutos.
Las lociones protectoras no se pueden aplicar a niños menores de seis meses. Tenga extremo cuidado con sus hijos si todavía son pequeños.
Haga uso de un sombrero o gorra. El exceso de sol en la cabeza puede producir meningitis en ciertas personas. Los niños y ancianos deben de tomar las precauciones máximas.
El agua refresca nuestro cuerpo y disminuye el calor producido por el sol. Sin embargo, esta sensación de frescor puede prolongar nuestra estancia al sol. Tenga cuidado. Haga uso de las lociones solares y aplíqueselas cada vez que salga del agua.
Las nubes bajan la temperatura pero la mayoría de las veces aumentan la radiación UV en la sombra por encima de los valores que tendríamos sin las nubes. Ésto es parte de la razón por la cual nos quemamos bastante a la sombra cuando los días están nublados.
Evite a ser posible las horas entre las 10:00 am y 4:00 pm. Durante estas horas el ángulo del sol es más alto conteniendo más radiación UV.
La arena, el agua y superficies pavimentadas reflejan hasta un 85% de la radiación ultravioleta, lo que casi duplica el nivel de exposición, especialmente cuando caminamos por la playa.
En la Montaña:
Los lugares altos reciben más radiación ultravioleta que las zonas costeras. Como promedio, el aumento de la radiación ultravioleta es de un 7% por cada kilómetro que ascendemos. Aunque un aumento del 7% no parezca mucho, lo que ocurre es que los rayos que tienen un efecto dañino en nuestra piel son los que aumentan más debido a la disminución en el espesor de la atmósfera con el aumento de altura. Ésto hace que la protección contra el sol en los sitios altos sea imperativa.
Aunque el tiempo esté frío y tenga que estar abrigado protéjase bien la cara, ojos y brazos. Utilice lociones protectoras en las partes del cuerpo que se encuentren al descubierto.
Si practica el esquí son necesarias medidas de precaución aún más fuertes. La nieve refleja más de un 80% de los rayos UV. Además, en la época invernal el sol se encuentra relativamente bajo en el cielo incidiendo de manera perpendicular en nuestro cuerpo, lo que aumenta la radiación UV que recibimos cuando esquiamos.
Si su trabajo le obliga estar al aire libre ...
Si usted tiene que estar al aire libre para desempeñar su trabajo de una forma regular tiene que tomar medidas de precaución muy serias, especialmente durante los meses de mayor insolación, ya que los efectos dañinos del sol se van acumulando a lo largo de los años. Extremo cuidado debe tomarse en las zonas tórridas debido a la poca variación de radiación UV que se recibe a lo largo del año.
Un Truco Útil
Cuando el cielo está completamente despejado o lo suficiente claro para que el sol pueda pasar entre las nubes y poder formar una sombra de forma delineada, usted puede determinar de una manera sencilla el valor aproximado del índice ultravioleta. Todo lo que necesita es una regla común y corriente. El truco es el siguiente:
- Coloque una regla de 50 cm perpendicular al suelo.
- Haga una marca en el suelo y mida el tamaño de la sombra que proyecta el sol. Si ésta es menor de 35 cm el índice es mayor de 7 y por lo tanto es "ALTO". Si el tamaño de la sombra es mayor de 50 cm (el mismo tamaño que la regla) el índice es igual o menor de 5 y el nivel de riesgo es "BAJO".